Descomposición social en las calles e inoperancia de las autoridades desbordan el temor de los ciudadanos que en legítima defensa buscan tomar justicia; el eje central de la discusión está en el contexto social y en el por qué se están disparando los índices de inseguridad. Cansancio y hastío con la injusticia de ver en las calles a bandidos que saben que tras su delito estarán pronto en libertad por la ralentización del aparato judicial, la aquiescencia de los jueces con el delito y la tendencia a dejar en libertad provisional son factores que desbordan el pánico en las calles, es lo que afirma el Director del Departamento de Comunicación Social y Cinematografía de la Utadeo, Andrés Barrios Rubio, en la columna de Pulzo.com «¡Justicia por mano propia!» y que usted amplía en el podcast «Panorama Digital».
Para el PhD. Barrios Rubio la descomposición social que polariza al colectivo raya en extremos, por un lado, los que se satisfacen con la muerte de los ladrones y, por el otro, aquellos que buscan santificar a los malhechores que incurren en el delito por necesidad. Multiplicidad de circunstancias en la que atracadores, en manada, acechan a una víctima indefensa con armas blancas y contundentes, y son sorprendidos con la respuesta fuerte y determinante de la ciudadanía.
Delincuencia que cada vez está más asentada en las ciudades con la presencia y participación de menores, embrollo que dificulta su judicialización, por ello se deben fijar políticas para frenar y enfrentar la migración indiscriminada que arrastra innumerables problemas sociales y de seguridad en las poblaciones colombianas.