Laxitud en el mes de diciembre, indisciplina social, turismo pandémico para allá y para acá, visitas a amigos y familiares, entorno de reactivación económica que fija una política que tiene sus consecuencias hoy en la ocupación de unidades de urgencia, unidades de atención inmediata, centros de salud. Desbordada la capacidad médica de Colombia que tiene su secuela en lo que ocurre ahora con el número de contagios y de muertos, una concecuencia que lleva a pensar cuál es la cuota de responsabilidad que tiene cada uno en lo que hoy ocurre, cuál será el planteamiento de cara a futuro para subsanar esa pérdida que tienen las cuarentenas extremas, los toques de queda y el impacto en el comercio, pero también en el empleo formal de los ciudadanos, es lo que afirma el periodista, investigador y coaching digital, Andrés Barrios Rubio, en la columna de Pulzo.com que esta semana tituló «Cuota de responsabilidad» y amplía en el podcast «Panorama Digital».

Para el PhD. Barrios Rubio, coyuntural situación que atraviesa Colombia, con nuevo pico de la pandemia, atiza los señalamientos, y traslado de sensatez a otros, sin asumir el porcentaje propio que asiste. Atrás ha quedado el irresponsable gozo de diciembre, sol vacacional, irrespeto a protocolos de autocuidado, parranda de fin de año, viaje transnacional, reactivación económica, que ahora tiene en alerta al sistema de salud colombiano, mezquindad social que alza voces de queja ante las medidas sanitarias que se están aplicando en el escenario local. Queja pública de hipócritas personajes que se relajaron y denotaron que no les importa el prójimo, sujetos zombis que con altivez arriesgan la vida de familias, amigos y compatriotas, pero en la crisis se revictimizan para humillar y cuestionar al sistema de salud porque no les abre un cupo de atención en las Unidades de Cuidados Intensivos.

Espiral comportamental que preocupa y enciende las alarmas desde la desinformación y descontextualización de lo que ahora ocurre. Alerta hospitalaria por la que cruzan los principales centros poblacionales de la nación obliga ha asignar un porcentaje de responsabilidad a los entes políticos y económicos que juegan con la necesidad del colectivo social. Arrogantes dirigentes que, desde la incoherencia de palabra y acción, propiciaron la indisciplina y el aumento de contagios que hoy desbordan la capacidad de los centros de urgencias y el cuerpo médico colombiano.

Lea la columna completa acá.

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