Covid-19 y el aislamiento sumen al sector empresarial en una profunda crisis que, tras la frase de “a Dios rogando y con el mazo dando”, trae un coletazo de grandes proporciones en los índices de desempleo, la relación empresa–trabajador y el poder adquisitivo de los colombianos. El efecto de la cuarentena impacta las finanzas de los empresarios que luchan por subsistir en el ecosistema productivo nacional, saben que deben replantear su modelo de negocio y rutinas productivas; es lo que afirma el Director del Departamento de Comunicación Social y Cinematografía de Utadeo, Andrés Barrios Rubio, en la columna de Pulzo.com que tituló «Trabajos sí hay, pero…» y amplía en el Podcast «Panorama Digital».
Para el PhD. Barrios Rubio, el empleo ya ve cómo se aproxima el impacto circunstancial de la reticencia bancaria para facilitar el crédito y subsidios a la mediana y pequeña industria, la peligrosa devaluación de la moneda que encarece la compra de insumos, y la pérdida del poder adquisitivo en todos los sectores. La cuarentena impone, a la industria y el gobierno, la necesidad de implementar medidas agresivas que permitan reactivar el aparato productivo nacional y evite los despidos masivos; recesión de contratos, licencias no remuneradas, vacaciones obligatorias, indemnizaciones, reducción salarial están a la orden de una tensa relación de la industria con sus empleados, entorno de pérdidas que atiza el desespero y vulnerabilidad de la fuerza laboral del país.
El contexto solo permite prever que se aproxima una contingencia nacional, desvinculación elevada del aparato productivo y una desvalorización de la mano de obra; rio revuelto en el que muchos se aprovechan para, desde el esguince a la ley, masacrar a su fuerza laboral y optar por la tercerización del trabajo. Si bien es cierto que en este momento el colectivo social se debe adaptar a las particularidades del momento, no es menos innegable que la esfera gubernamental debe responder con una política económica que sea consecuente con el costo de producción y el gasto salarial que debe atender la industria colombiana.
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