La tarea educativa era una actividad de menor calado en el ciberespacio, antes de la pandemia, el ecosistema digital estaba constituido como un escenario de información y entretenimiento en el que los usuarios calmaban sus ansias de esparcimiento, a la vez que se relacionaban con sus micro–redes de acción. Covid-19 pasará a la historia como el detonante que obligó al colectivo social a hacer frente a una tarea pendiente, digitalización de las labores educativas en la era de pantalla, punto de transformación, reinvención y bifurcación en la formación profesional de las nuevas generaciones que, en una maratónica carrera contra el tiempo, ahora impone un reto innovador al cuerpo docente y las Instituciones de Educación Superior, es lo que afirma el Director del Departamento de Comunicación Social y Cinematografía de Utadeo, Andrés Barrios Rubio, en su columna de opinión esta semana en Pulzo.com titulada «Covid-19 abre agenda a la virtualidad de la educación colombiana» y que se amplía en el podcast «Panorama Digital».
Para el PhD. Barrios Rubio este es un proceso que requiere apropiar un cambio de chip para adecuarse a un escenario totalmente diferente al presencial, asumir un cambio en el concepto de aula, las prácticas educativas, el modelo pedagógico de enseñanza–aprendizaje, los hábitos del estudiante y la construcción del conocimiento desde la guía del tutor. La educación no presencial en Colombia ya tiene antecedentes y experiencias de estupenda calidad, connacionales que se formaron por correspondencia –material escrito por vía postal–, esquemas de radio y televisión que ampliaron la cobertura del sistema educativo.
La habilidad y conectividad que tienen los jóvenes para establecer tendencias, generar comunidades y producir contenidos deben ser encausadas para asumir el reto de estudiar en casa desde el Smartphone y los dispositivos de pantalla. Todos están llamados a ser actores protagonistas de este cambio del ecosistema educativo en el que todos apuestan por el #YoSíMeConecto.