Camino electoral por el gobierno local saca a flote las estrategias de cada uno de los partidos y movimientos para hacerse a las alcaldías, gobernaciones y juntas administradoras locales. Mucho es lo que se encuentra en juego en las urnas este 29 de octubre, consolidación del cambio propuesto por la izquierda depende de mantener las joyas de la corona que son las alcaldías de Bogotá. Medellín y Cali, pero también alzarse con el mayor número de municipios. Pintar un mapa político cargado al progresismo socialista delineará el tránsito de políticas que reivindiquen a los “nadies” y develen que el impacto económico que ahora pesa sobre la clase media y los sectores populares solo fue un error táctico de la inexperiencia de la izquierda ejerciendo el poder, es lo que afirma el periodista-investigador-coaching digital, Andrés Barrios Rubio en la columna de opinión en AlPoniente.com que esta semana tituló «Joyas de la corona» y amplía en el podcast «Panorama Digital».
Para el PhD. Barrios Rubio elecciones del mes de octubre tienen en juego algo más que el poder local, expansión y consolidación del proyecto político de la izquierda depende del pronunciamiento de los colombianos en las urnas. Bogotá Medellín y Cali son el reflejo de lo que significa una pésima decisión del constituyente primario. Lo que hoy viven los tres principales centros urbanos del país es la materialización de una pésima decisión en las mesas de votación. Pronunciamiento de castigo ciudadano a la clase política tradicional fue lo que llevó al poder incompetentes gestores y administradores como Claudia Nayibe López Hernández, Daniel Quintero Calle, y Jorge Iván Ospina Gómez. Los habitantes de Bogotá, Medellín y Cali están llamados a pensar en grande, y en el futuro próximo.
Los tres núcleos poblacionales, más grandes de la nación, deben aprender de sus errores y elegir un alcalde que no llegue a incrementar la inseguridad, expandir la pobreza, profundizar el conflicto, e improvisar la concepción y ejecución de políticas públicas. Llamado a la unión, que comienza a gestarse, es la sensata coalición de intereses para recuperar las capitales, y dar un primer paso a lo que requiere Colombia en 2026. Memoria cortoplacista del colectivo social fue la que permitió que, de 2015 a 2022, se invisibilizara lo que propició el progresismo socialista de Gustavo Francisco Petro Urrego en la capital de los colombianos. Mitomanía depredadora que acompaña a la izquierda, en su pensamiento y acción, es el perfecto estandarte para sujetos con magia para captar incautos, personajes que acabaron con las ciudades porque cuentan con escaso, por no decir nulo, conocimiento para gobernar.