Falta de consciencia social, autoaislamiento al primer síntoma de COVID no se está dando en cada uno de los núcleos sociales y familiares. Casos en aumento, colapso de las UCI, preocupación como está la situación en Bogotá, Medellín, Cali, principales ciudades y núcleos poblacionales que tratan de reasumir una reactivación. Lo visto esta semana en el debate presidencial organizado por la Revista Semana y el periódico El Tiempo dejan ver lo que pasa en la clase política, eso mismo que se replica en cada una de las instancias en donde se desenvuelve el ciudadano en su diario vivir; un entorno que llama a preguntar qué fue lo que se aprendió de los casos anteriores y cómo prevenir el contagio que está en aumento y que genera graves preocupaciones por el número de muertos que a diario se conocen, es lo que afirma el periodista-investigador-coaching digital, Andrés Barrios Rubio, en la columna de opinión en Pulzo.com que esta semana tituló «Irresponsabilidad extrema» y amplía en el podcast «Panorama Digital».

Para el PhD. Barrios Rubio la normalización del contagio hace parte del paisaje el compromiso que asiste a cada uno ante la sospecha de un positivo a COVID-19. El simple hecho de aplicarse una prueba PCR es el reflejo de una duda razonable, de cualquier persona, frente a un posible contagio de COVID-19. Exposición constante que todos los ciudadanos tienen, a diario, frente al virus llama al sentido común de la población para el autocuidado y la protección de sus núcleos de acción. Ansias de poder, mezquindad política, evidenciada esta semana por el candidato presidencial del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga, es el reflejo de la inconsciencia que prima en la realidad que transita en la normalidad que viven los colombianos.

Miles de individuos, sin importar el bienestar de otros, están circulando en aviones, el transporte público, reuniones sociales, instituciones educativas, oficinas públicas y privadas, sabiendo que son agentes portadores de la enfermedad. Sanción ejemplar debería ejercer el gobierno con quienes, por error u omisión, están violando de manera flagrante el artículo 368 del Código Penal que expresa claramente que quienes infringen las medidas sanitarias, en momentos de emergencia, se exponen a una pena privativa de la libertad por 4 a 8 años. Mentira piadosa con la que se engaña a los otros diciendo que el resultado de una prueba lo dieron justo después de una actividad pública, laboral, académica o familiar, es el talante de irresponsables personajes que decantan su incapacidad para manejar y priorizar una agenda personal.

Lea la columna completa acá.

WhatsApp Chat WhatsApp