La paz total y las reformas a la salud, laboral, justicia, política son detonantes que estallan en la mano de su presidente, Gustavo Francisco Petro Urrego y la alianza que se teje alrededor del Pacto Histórico . Puñalada que han clavado los grupos al margen de la ley a ese entorno de tranquilidad que quería vender el gobierno nacional enciende las alarmas sobre lo que realmente está ocurriendo al interior de la administración pública y su política de progresismo social traído a Colombia. Lo que funcionó en Cuba, Venezuela, Nicaragua, Argentina y otras naciones no necesariamente se debe extrapolar al territorio colombiano y funcionará de la misma manera, es lo que afirma el periodista-investigador-coaching digital, Andrés Barrios Rubio, en la columna de opinión en AlPoniente.com que esta semana tituló «No hay peor ciego que…» y amplía en el Podcast «Panorama Digital».

Para el PhD. Barrios Rubio ideología que apuesta por la construcción de una Colombia ideal cada día tiene menos adeptos hipnotizados, respaldo del 34% que acompaña a su presidente denota que el colectivo ciudadano es consciente que #ColombiaVaMal. Improvisación con la que se gesta el ejercicio del poder, por parte de la izquierda, conduce a Colombia al abismo que tanto se anunció desde la campaña en 2022. Profunda polarización, entre las corrientes políticas del país, exalta los ánimos de fanáticos seguidores que, enceguecidos, desde el autoengaño, se niegan a aceptar que la egolatría, ínfulas mesiánicas, y mitomanía de su mandatario lo tienen cada día más solo, deslegitimado por la rama judicial y legislativa, desacreditado por los medios de comunicación, desplomado en las encuestas y desafiado por los actores del gobierno regional.

Imposición de la política del cambio, comprando conciencias, funciona para el atolladero del momento, pero en el mediano plazo se revertirá y pulverizará a manos de unos electores defraudados, que están ahogados en una profunda crisis económica y social, por las promesas incumplidas. Dogma político de la transformación que se constituyó alrededor de su presidente, giro de 180º en la concepción de país, se diluye ante las masacres diarias, las evidencias de corrupción y los nexos a favor de la delincuencia por parte de un gobierno que siente la presión de perder el respaldo de quienes apostaron por quemar una etapa del socialismo en la nación.

Lea la columna completa acá.

WhatsApp Chat WhatsApp