Ni tanto que queme al santo, ni tampoco que no lo alumbre, captura, proceso, y conducción a la cárcel de integrantes de la primera línea, exalta ánimos a favor y en contra de la medida que ha tomado un juez de la República. Concuerdan con el estamento jurídico quienes pudieron ver qué pasaba al interior de la protesta, extralimitación de ese libre derecho a la expresión, a la manifestación ciudadana, y todo lo que circundó al lado de esa primera línea. Una protesta que pensaba pasar de agache, dejar sin que tuvieran las consecuencias que debe tener en la legislación nacional y lo que deben pagar por aquello que hicieron, eso que a todas luces se salió de proporciones y generó un caos al interior del colectivo social. Se está al frente de un entorno que dice ojo con lo que está por venir, no son muchos los que han sido capturados, pero sí son muchos los que se espera sean procesados y de esa manera se ponga freno a eso que pasó en varias zonas de la capital de los colombianos, es lo que afirma el periodista-investigador-coaching digital, Andrés Barrios Rubio, en la columna de opinión en Pulzo.com que esta semana tituló «De la arenga a las rejas» y amplía en el podcast Panorama Digital.

Para el PhD. Barrios Rubio ¡Para verdades el tiempo! ¡La justicia tarda, pero llega! Es el sentir y decir de muchos que reciben con beneplácito reclusión de integrantes de la primera línea. Activismo popular que ejercieron de manera desproporcionada los jóvenes colombianos, en medio de la protesta social llevada a la calle, no solo perdió la objetividad y la capacidad de pensar, sentir y tener una opinión divergente, sino que transgredió los límites de la humanidad. Antes que persecución, o tortura psicológica, privación de la libertad y solicitud de una pena de 8 a 22 años de cárcel, que solicitó la Fiscalía contra los integrantes de la primera línea, es un grito de justicia reprimido en la garganta de quienes perplejos observaron, de manera presencial o a través de los medios de comunicación, cómo los señalados bárbaros atacaban centros comerciales, buses del SITP y protagonizaban confrontaciones contra la fuerza pública en distintos puntos de las ciudades.

Peso de la ley comienza a caer sobre esos vándalos terroristas que le hicieron tanto daño al país y a la comunidad. Conducción de los jóvenes al Buen Pastor y la Cárcel La Modelo es la consecuencia de seguir los lineamientos de unos financiadores e instigadores que azuzaron a la masa poblacional y ahora los dejan solos y sin el acompañamiento de una primera línea jurídica de defensa. Grave es pensar que poco a poco caen las células urbanas, pero quedan en libertad, y sin ningún proceso en curso, quienes, desde la política, u otras instancias, orquestan la destrucción de la nación y su estamento democrático. Alas que brindaron los alcaldes, a vagos viciosos, para incendiar las ciudades, cometer un sinnúmero de delitos, instigar al terrorismo y atentar contra los servidores públicos, fue lo que propagó el pánico generalizado y desdibujó el verdadero sentido de la protesta.

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