Pánico generalizado se tiende al interior del colectivo social colombiano, inseguridad desbordada, violencia llevada al extremo está poniendo en duda la justicia y la operación de ese aparato judicial de cara a condenar a quienes cometen estas barbaries. En el país se tiene una justicia que parece más estar del lado de los criminales que de la ciudadanía y de quien se ve afectado en el día a día de la nación. Se habla de una justicia inoperante, aquella que brinda más garantías al victimario que a la víctima, un entorno de desigualdad que llama a pensar en esa reforma profunda a la justicia y qué se está haciendo desde el legislativo para atender esta inoperancia y esta falta de garantías en el diario vivir de las personas, es lo que afirma el periodista-investigador-coaching digital, Andrés Barrios Rubio, en la columna de opinión en Pulzo.com que esta semana tituló «Justicia al revés» y amplía en el Podcast «Panorama Digital».

Para el PhD. Barrios Rubio «Hemos llegado a una situación escandalosamente paradójica en la que nuestro sistema de justicia parece estarse pasando al bando de los criminales»… AGH. Cada día salen a la luz pública mayores evidencias de una justicia politizada y que actúa en favor de los bandidos, pareciera que los actos, “ajustados al derecho” por parte de los jueces, al soltar delincuentes capturados en flagrancia, darle casa por cárcel a sujetos que son un verdadero peligro para la sociedad, ser anuentes con la reincidencia de los malhechores, entre otros factores, son una estrategia política para desprestigiar el sistema y el gobierno, así este no tenga nada que ver.

Espiral ciudadana circundada por una reiteración de noticias que exaltan la impunidad, el vencimiento de términos, la restricción domiciliaria para indeseables personajes, es la que propicia que se rebose la copa y el pueblo comience a tomar justicia por mano propia. Moral del país está a la merced de ladrones y asesinos, problema de la justicia, e ideologización de partido de las cortes, llama a pensar una reforma de raíz al aparato jurídico de la nación. Ajusticiamiento de dos menores de edad extranjeros a manos de desconocidos, asesino de un policía en libertad, perpetrador de violencia intrafamiliar y de género al que se le otorga prisión residencial, o ladronzuelos de cuello blanco que felices siguen robando las arcas del erario, son el fiel reflejo de la degradación de una sociedad en la que sin el menor sonrojo exguerrilleros, que han participado en masacres, secuestros, narcotráfico, extorsiones y demás delitos, se ven después de unos años como senadores y hasta candidatos presidenciables.

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